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Design Thinking en tu negocio es posible

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4 minutos

Para implementar mejoras

"Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo” decía Albert Einstein hace más de 70 años; sin embargo, muchas veces nos encontramos aplicando procedimientos estructurados de diseño basados únicamente en nuestra experiencia. Design Thinking busca cambiar la forma de crear productos, servicios o soluciones de forma innovadora y centrada en la experiencia y las necesidades del usuario.

Si bien no existe una definición única sobre Design Thinking, podemos definir este concepto como una metodología de innovación y creatividad, orientada a la generación de soluciones plenamente orientadas hacia el usuario. De esta forma, los productos, servicios o soluciones que generemos a través de esta metodología, aportarán valor a las personas. Por su nombre parece un proceso ligado al marketing o a la publicidad, pero su capacidad para generar en muy poco tiempo soluciones innovadoras, ayudó a que rápidamente fuese adoptado por distintas industrias, organismos, emprendedores e incluso aulas escolares.

 

Design Thinking es un proceso con 5 pasos bien definidos. Los 2 primeros centrados en “encontrar el problema”, y los 3 últimos en “pensar la solución”. Sus fases son:

 

  1. Empatizar con el usuario: el foco son las personas. No debemos centrarnos en el producto o servicio, sino en las interacciones de los usuarios con ellos. Tenemos que empatizar con la forma de pensar y de sentir del público objetivo, para poder comprender sus necesidades físicas y emocionales. ¿Quién es? ¿Qué hace? ¿Qué le gusta? Podemos utilizar distintas técnicas como entrevistas, encuestas, observación, árbol de problemas. Al finalizar esta etapa tenemos que entender porque se genera la necesidad y porque el usuario actúa en la forma que lo hace. Esta comprensión es fundamental para poder alcanzar los objetivos.
  2. Definir: en esta etapa, vamos a procesar todo lo aprendido del usuario en la primera fase y vamos a buscar nuevas oportunidades de innovación o posibles soluciones. Debemos concentrarnos en los datos importantes de los relevamientos con los usuarios y definir un foco de acción concreto. La lista de problemas a solucionar acompaña la información analizada.
  3. Idear: una vez que ya tenemos definido el problema vamos a realizar sesiones creativas para pensar diferentes soluciones. El objetivo es tener muchas alternativas y no centrarse en la mejor opción, por lo menos en un inicio. Una de las técnicas más utilizadas es la de brainstorming o “tormenta de ideas”, que debe darse en un ambiente en el que se respeten todas las opiniones, sin juzgar a nadie por ellas. Si es posible, sería muy enriquecedor que participen personas de distintas especialidades, esto ayudará a contar con diferentes visiones y perspectivas sobre el problema y sus posibles alternativas. Al finalizar, tendremos la posible solución a implementar.
  4. Prototipar: El objetivo de esa etapa es crear una versión reducida de la solución a implementar, llevando a cabo las ideas del paso anterior. Podemos pensar a nuestro prototipo como un ensayo rápido y económico, lo que nos permite actuar de forma veloz y retroalimentar el diseño prácticamente sin costo, mientras generamos aprendizaje de las necesidades del usuario. Podemos utilizar medios digitales o físicos como diseños, dibujos, mockups, maquetas, bloques de Lego y realizar mejoras graduales e incrementales sin gastar demasiado.
  5. Probar: En esta etapa, les presentaremos nuestro prototipo a una porción del público objetivo, para poder conocer sus opiniones y comentarios al respecto. Es muy importante escuchar y comprender, para poder obtener la información más realista posible, y conocer si estamos avanzando según sus necesidades y deseos. Luego del feedback del usuario, tendremos que decidir las acciones que llevaremos a cabo, teniendo por lo menos 3 escenarios posibles: pasar a producción, iterar nuevamente (este camino es el más habitual) o abandonar el proceso si se comprueba que no hay mercado para nuestro producto o el feedback de los usuarios fue negativo.

 

Lo más común en esta metodología, es tener varias iteraciones hasta que lleguemos a contar con la aprobación y validación del usuario. En este proceso iterativo, tendremos que pasar por todas las fases por lo menos en una oportunidad. Una vez que obtenemos la retroalimentación del usuario, podemos decidir a qué punto del circuito necesitamos volver.

Design Thinking es una potente herramienta para el diseño de productos y servicios, por eso se puede utilizar para avanzar de forma muy rápida y a muy bajo costo en tu emprendimiento. Principalmente, vas a poder obtener rápidamente propuestas de valor que conectan con los usuarios, y generar mejoras a la idea que inicialmente desarrollaste, así como también reducir los riesgos de inversiones o crear un producto que nadie quiere.

Para consolidar estos conceptos, te invitamos a participar de nuestro curso online de Design Thinking para emprendedores. ¿Te animás al desafío?

 

Participá del próximo Webinar (23/6): “Metodologías ágiles”. Más información e inscripción haciendo clic aquí.


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