Fundacion Itau
      
7x logo

Mi Dinero

Cómo saber si la rentabilidad de tu negocio es la adecuada

3 minutos

Tiempo de lectura

4 minutos

Tiempo para empezar a hacer cuentas

Más allá de lograr vivir de tu negocio, cualquier inversión debe ser estudiada desde el punto de vista de la rentabilidad. Cómo calcular la tasa de retorno y el beneficio neto. Parámetros de comparación a la hora de definir el futuro de un emprendimiento.

Uno de los grandes dilemas de los emprendedores es comprender qué tan rentable es un negocio. Incluso en empresas con una cierta trayectoria, este punto no siempre es tenido en cuenta. En ocasiones, no hay mediciones certeras o, si las hay, es difícil identificar si uno está ganando el dinero que realmente debería según la inversión realizada, la productividad y la industria en la que está inmerso. La estructura de costos e ingresos son dos variables claves para comenzar a indagar acerca de la rentabilidad. Pero son sólo el punto de partida.

Cuando se habla del tema, se suelen confundir dos términos: la tasa de rendimiento (también llamada de retorno) y la ganancia neta esperada. Si bien ambos se refieren al ingreso de un emprendimiento, son conceptos diferentes, que expresan aspectos distintos de un negocio.

El primer concepto, la tasa de retorno, que se expresa en un valor porcentual, revela la velocidad en la que se está recuperando una determinada inversión. Si este número es elevado, entonces la inversión está dando resultados; si es negativa, entonces está arrojando pérdidas. También puede suceder que la tasa sea baja. En este caso, el inversor debería evaluar si es conveniente continuar con el negocio o bien destinar el capital para otra opción más redituable.

En segundo lugar, aparece el beneficio neto, también es un porcentaje, que revela cuánto recibió efectivamente la empresa en relación con todo el volumen de negocios generado. Es el más utilizado por los pequeños emprendedores, ya que se trata de conocer si todos los ingresos generados fueron más que la suma de los egresos, en un periodo dado, en general, un mes.

 

La hora de los cálculos

La tasa de retorno se calcula teniendo en cuenta la ganancia generada en un periodo (en general, un mes) y dividiendo ese número por la inversión realizada. El resultado de esa cuenta deberá multiplicarse por 100, para que se arroje la tasa mensual. Por ejemplo: si se invirtieron $ 400.000 pesos en un comercio y la ganancia neta mensual es de $ 25.000, la rentabilidad habrá sido de 6,25%, resultante de la ecuación: (25/400) x 100.

¿Pero cómo saber si la tasa es la adecuada para mi negocio? Si bien no es fácil establecer un parámetro de ganancia o retorno esperado, existen algunos conceptos a tener en cuenta. Por ejemplo, el costo de oportunidad. Si colocar dinero en otra inversión aporta más rentabilidad, entonces posiblemente estemos en un escenario en el que el riesgo de invertir no esté rindiendo los frutos esperados. Siguiendo con el ejemplo, si en lugar de invertir en un comercio destino el dinero en adquirir un auto para taxi: ¿Cuál sería la tasa de retorno? La teoría indica que, a más riesgo de que el negocio no funcione, ésta debería ser mayor.

La ganancia en relación con la facturación

Otro guarismo relevante a la hora de medir la rentabilidad es relacionar la ganancia en función de la facturación total. La ecuación para calcular esta variable es la siguiente: “(utilidad neta / facturación total) x 100”. Siguiendo con el ejemplo anterior: si el comercio factura 100.000 pesos mensuales y la ganancia neta es de 25.000 pesos, entonces el beneficio neto será del 25%. En otras palabras, 1 de cada 4 pesos facturados habrán sido ganancias.

Estimar esta tasa es muy importante porque, usualmente, los emprendedores piensan que una mayor facturación supone un negocio más sano, grande y lucrativo. El cálculo enseña que si la facturación es muy elevada pero la ganancia es muy pequeña, el indicador de caerá. Por eso, muchas veces es mejor trabajar en mejorar el índice, más que en vender más.

La tasa de retorno y el beneficio neto son solo dos formas de medir qué tan bien está yendo a un negocio. El crecimiento de los activos de la empresa también es una forma interesante de evaluar a la empresa. Por ejemplo, en el caso de un hotel, aunque el beneficio mensual sea bajo, el fondo de comercio y valor de la marca crece a medida que pasa el tiempo.

Más allá de cómo decidas medirlo, es importante detenerse a pensar qué tan rentable es tu negocio. Siempre, con esfuerzo y dedicación, es posible mejorar estos indicadores.


¿Te gustó la nota?

Compartir

         

Notas relacionadas:

La educación, clave para favorecer la inclusión financiera

La educación, clave para favorecer la inclusión financiera

Este mes se realiza en todo el mundo la Global Money Week, una excelente oportunidad para favorecer la inclusión financiera de millones de niños. Con el eslogan ‘Aprende, Ahorra, Gana’, los sectores público, privado y de la sociedad civil están invitado a una gran variedad de eventos y actividades en torno a estas temáticas.

Leer más
7 claves para incorporar el ahorro en tu plan financiero

7 claves para incorporar el ahorro en tu plan financiero

Reservar parte de los ingresos para el futuro y evitar gastos innecesarios le ahorra dinero, tiempo y energía a tu empresa. Te acercamos siete claves para empezar a aplicarlas.

Leer más