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Del teletrabajo a los proveedores ‘freelance’: oportunidad y desafío

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Tiempo para pensar en cómo convertir desventajas en oportunidades

Cada vez más empresas instrumentan una modalidad de trabajo a distancia. Esto requiere generar una cultura de trabajo por objetivos y no por cumplimiento de horas. Con esta capacidad, se abren nuevas oportunidades para la productividad.

El concepto de ‘oficina’ comienza a desmoronarse en el mundo del trabajo. Influenciado por el avance de las herramientas en línea, las opciones para trabajar fuera del tradicional espacio de cuatro paredes se multiplican. Un ejemplo potenciado por la evolución de las tecnologías, es el teletrabajo, es decir, la posibilidad de los empleados de cumplir sus trabajos en forma remota.

Llevar a cabo esta modalidad en empresas de cualquier tamaño permitirá tener beneficios en varios frentes. Estos van desde el aumento de productividad hasta la disminución de los costos fijos, como pueden ser el alquiler, expensas, electricidad o mantenimiento y limpieza general.

¿Cómo adoptar esta nueva modalidad? En primer lugar, es recomendable iniciarse de manera paulatina y no repentina, ya que los empleados deberán llevar un proceso de adaptación que será importante para el éxito futuro de esta nueva forma de trabajar. Previa a esta adecuación, es relevante llevar adelante una comunicación interna clara a tu equipo de trabajo. Esto no sólo incluye la motivación, sino también la capacitación sobre cómo administrar mejor los tiempos o aprender a manejar su libertad para generar un mejor resultado.

Vale recordar que esta modalidad no siempre es posible para todas las áreas de la empresa. En estos casos, se pueden realizar compensaciones que permitan acortar la diferencia. Entre algunas opciones, aseguran los expertos, pueden incluirse días de licencia o incluso ampliar la flexibilidad de entrada y salida, para los que deben sí o sí ir a trabajar. Entablar colectivamente con todos los empleados y realizar una planificación en cada proceso, es la mejor opción para lograr el cambio, dicen los especialistas en Capital Humano.


Trabajar por objetivos

El principal cambio a la hora de encarar una política de teletrabajo es cambiar la forma en la que los empleados cumplen con su tarea. En concreto, cumplir ocho o nueve horas diarias en la oficina ya no es relevante. En cambio, con esta modalidad se trabaja por cumplimiento de objetivos. Para evaluar estas metas es necesario fijar de antemano la forma y los plazos en los que se medirá la productividad. Por otro lado, será importante realizar un seguimiento, pero no de manera exhaustiva que puede llegar a provocar posibles conflictos con los empleados, sino más bien distendida y sin intervenir de manera constante.

La aplicación de equipos adecuados es muy significante para, no sólo una mejor comunicación entre directivos y empleados, sino también para fortalecer la calidad y la rapidez del trabajo. Una buena infraestructura en esta materia permitirá evitar perder productividad por una fisura en la conectividad. Por otro lado, sumar diferentes herramientas para el teletrabajo también será relevante porque contribuirá a que los trabajadores puedan crear, visualizar, modificar y aportar en distintos proyectos en tiempo real.


Una oportunidad

El teletrabajo no sólo es una opción hacia el interior de la empresa. También, puede ser una apertura para tercerizar en diferentes proveedores, los distintos procesos y servicios de tu compañía y así, evitar incorporar todas las funciones y tareas dentro del emprendimiento. Para ser efectivos en esta oportunidad, que tiene beneficios como la disminución de riesgos y costos, mayor control y aumento de productividad, tendrás que llevar adelante dos cuestiones, según refieren los expertos en gestión de organizaciones.

En primer lugar, observar y trazar con detenimiento la cultura organizacional. Este aspecto será clave para que la empresa modifique su enfoque tradicional a uno moderno y pueda obtener las herramientas tecnológicas claves para un servicio en desarrollo. En segundo lugar, habrá que realizar una inversión en tecnología para que se facilite la ejecución de las tareas que se realizan bajo la modalidad de teletrabajo.


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